Fecha actualización: julio 2026
El “callo solar” no existe. Un mito que puede perjudicar a tu salud.
¿Qué es?
El “callo solar” o “duricia solar” es la creencia de que exponerse al sol poco a poco hace la piel más resistente y genera una protección natural frente al daño solar.
No protege la piel, puesto que no existe ningún mecanismo biológico de este tipo.
¿Qué ocurre realmente?
- El bronceado es un daño en la piel, se trata de una respuesta de defensa frente al daño del ADN por la radiación UV.
- La piel no se acostumbra al sol.
- La exposición solar daña las células y aumenta el riesgo de cáncer.
- El daño se acumula con cada exposición.
¿Por qué es peligroso?
- Quemaduras solares.
- Envejecimiento prematuro de la piel.
- Aparición de manchas.
- Incrementa el riesgo de padecer cáncer de piel.
Broncearse NO protege. Cuida tu piel.

Cómo protegerte correctamente del sol
- Evita el sol entre las 12 y las 16 h.
- Protégete también los días nublados.
- Todos los fototipos de piel necesitan protección, utiliza el protector solar adecuado a tu fototipo y en la zona del cuerpo donde la aplicarás.
- Utiliza los solares que ofrezcan protección frente a la radiación UVA y UVB.
- Aplícalo 30 minutos antes, en cantidad suficiente y de forma uniforme.
- Reaplícalo cada 2 horas y siempre después de bañarte, sudar o secarte.
- Combínalo con protección física: ropa, sombrero o gorro, y gafas de sol.
- En niños, extrema la precaución: evita el sol en menores de 3 años, y en mayores de 3 años utiliza factores de protección altos y resistentes al agua.