Las infecciones por hongos afectan de una manera especial a las personas que presentan un sistema inmunológico deficiente. La diabetes, la obesidad, el embarazo, los cambios hormonales, así como el uso prolongado de antibióticos, son otros factores de riesgo, siendo las mucosas, especialmente la boca y los órganos genitales, las uñas y la piel en general, las zonas más afectadas.
Debido a que estas infecciones se desarrollan lentamente, pueden pasar meses o incluso años antes de que una persona se dé cuenta de que necesita atención médica, por lo que pueden ser difíciles de tratar y su curación prolongarse durante mucho tiempo.