El virus de la gripe se propaga por las microgotas que se diseminan con la tos y los estornudos de las personas afectadas.
El virus se disemina por el aire durante 4-6 horas y comienza a afectar a las vías aéreas. La enfermedad aparece entre las 18 o 72 horas después de la primera infección. Los síntomas acostumbran a durar 5-6 días.
Una de las particularidades del virus de la gripe es su variabilidad genética, está sujeto a una serie de cambios que hacen que no lo puedan reconocer los anticuerpos formados previamente.
Los virus que conforman la gripe son de diferentes tipos y de esta mezcla resulta un tipo de virus diferente cada año, lo cual lo hace difícil de combatir. Eso es lo que crea las temidas pandemias.