MEDICAMENTO
Artículo: Antiinflamatorios

 

Antiinflamatorios





























La inflamación es la forma de manifestarse de muchas enfermedades. La respuesta inflamatoria se da en tejidos vascularizados y surge con el fin defensivo de aislar y destruir al agente dañino, así como reparar el tejido u órgano afectado. En medicina a la inflamación se le añade el sufijo -itis (faringitis, laringitis, prostatitis...).

Básicamente el proceso inflamatorio se produce por la liberación de unas sustancias llamadas prostaglandinas, que normalmente se hallan almacenadas en casi todas las células de nuestro cuerpo. Cuando un factor agresivo ataca al cuerpo las prostaglandinas se liberan como medio de defensa, y se presenta el cuadro típico de inflamación, con hinchazón de la parte afectada, enrojecimiento y dolor.

El efecto de acción de todos los antiinflamatorios es el de controlar el proceso inflamatorio que nuestro propio cuerpo está desarrollando como un mecanismo de defensa ante un factor agresivo conocido o desconocido.

Los agentes causantes pueden ser múltiples:

  • agentes vivos: bacterias, virus, parásitos, hongos…
  • agentes físicos: radiaciones, frío, calor, ultravioletas…
  • agentes químicos: venenos, toxinas…
  • y también traumatismos y cuerpos extraños o alteraciones vasculares o inmunitarias, entre otras.

En la actualidad se cuenta con una gran variedad de fármacos antiinflamatorios, aunque ninguno está exento totalmente de efectos secundarios.

Su efecto de acción depende de la dosis de inicio y también de la respuesta del paciente al fármaco. No siempre una mayor dosis es proporcional a mayor efecto, y nunca debe seguirse un tratamiento largo sin la supervisión directa de un profesional de la medicina, quien debe sopesar los riesgos/beneficios del uso del antiinflamatorio prescrito.

Los antiinflamatorios, por su efecto de acción, calman el dolor de la inflamación e incluso algunos llegan a bajar la fiebre, pero no es recomendable usar un antiinflamatorio para controlar la fiebre. En determinados pacientes, especialmente niños menores de un año y ancianos, no siempre es el medicamento de primera elección, sino que es mejor empezar con un analgésico.

En conclusión, por sus efectos colaterales, debe evitarse la automedicación. El médico es quien debe indicarnos el uso de este fármaco y el que determinará la oportunidad, la dosis y el tiempo que se usará el antiinflamatorio elegido. De esta manera no interferirá en la acción protectora que las propias prostaglandinas ejercen en todo el cuerpo humano. Debe recordarse que el abuso de antiinflamatorios automedicados es la primera causa de gastritis en todo el mundo.

 

Consejos:

  • La inflamación es la forma de manifestarse de muchas enfermedades.

  • El efecto de acción de los antiinflamatorios depende de la dosis de inicio y también de la respuesta del paciente al fármaco.

Si tiene cualquier duda
consulte a su farmacéutico.

Dr. Jaume Casas
Vocal de Oficina de Farmacia
Col·legi de Farmacèutics de Barcelona