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Artículo: ¿Existen setas medicinales?

 

¿Existen setas medicinales?

 

 

 

 

 

 

 

 

Uno de los ejemplos más conocidos de hongos medicinales es el Penicilium notatum. El notable descubrimiento de sus propiedades por parte del Dr. Fleming llevó a la síntesis de la penicilina. Actualmente se conocen cerca de 600 especies de hongos que contienen sustancias que pueden tener actividades terapéuticas. Algunas de estas especies son tóxicas, pero otras son comestibles y muy agradables al paladar.

Las setas comestibles, a parte de su alto valor proteico, contienen entre un 10 y un 50% de hidratos de carbono no digeribles por las enzimas humanas pero que pueden ser fermentadas parcialmente por las bacterias del colon, lo que les confiere un efecto sobre el aparato digestivo similar al de la fibra. Estas sustancias se hinchan con el agua y tienen un efecto regulador del tránsito intestinal. Además aumentan la excreción de ácidos biliares y tienen propiedades antioxidantes e hipocolesterolemiantes.

Son una abundante fuente de minerales y de oligoelementos (cobre, zinc, selenio, hierro y molibdeno) implicados en muchos mecanismos biológicos. La concentración de selenio en las setas oscila entre 0.012 y 20.0 mg/kg  de peso seco, y el contenido mayor de selenio se encuentra en el boleto comestible (Boletus edulis). El selenio es muy importante para el funcionamiento de un gran número de procesos biológicos, y ha mostrado ser uno de los micronutrientes que poseen mayor efecto antioxidante y protector contra algunos tipos de cáncer. A parte del mencionado boleto, otras setas ricas en selenio son la colibia de pie aterciopelado (Flammulina velutipes), el champiñón (Agaricus bisporus), que además ayuda a regular los niveles elevados de glucosa en sangre, y la gírgola (Pleurotus ostreatus). Esta última, junto con la seta de cardo (Pleurotus eryngii), también es rica en polisacáridos, y tienen una acción beneficiosa sobre el sistema inmune.

En la cultura oriental, principalmente en China y Japón, se han utilizado tradicionalmente un gran número de setas con la finalidad de estimular el sistema inmunitario. Entre ellas las más estudiadas son el reishi (Ganoderma lucidum), el shiitake (Lentinus edodes) y el maitake (Grifola frondosa). Los estudios apuntan que pueden ser de utilidad en la preparación de fármacos destinados al tratamiento de ciertos tipos de cáncer. El mayor conocimiento de estas setas llevará a determinar qué papel pueden jugar, en medicina preventiva, como complementos funcionales de una dieta equilibrada.

Consejos:
  • Sólo se puede consumir una seta si realmente se está seguro de que es comestible.

  • El uso de setas como complemento nutricional, no puede suplir el tratamiento establecido por el médico.

Si tiene cualquier duda
consulte a su farmacéutico.
Autora: Mª José Alonso
Vocal de Plantas Medicinales
Col·legi de Farmacèutics de Barcelona