Son preparaciones externas que pueden ser:
- Generales: se ponen las plantas en un recipiente con agua hirviendo. Nos tapamos con un trapo o una toalla para aspirarlos.
- Locales: se trata de usar el vaho simplemente por vía inhalatoria, nasal y bucal, para evitar que afecte a los ojos. Se usan inhaladores de aspiración directa.
Los vahos sirven también para provocar sudor que ayude a bajar la fiebre. Facilitan el drenaje de las mucosidades y de los gérmenes procedentes de las inflamaciones.
Los más tradicionales son los de eucalipto (Eucalyptus sp).
LOS ACEITES ESENCIALES DE MENTOL Y EUCALIPTO ESTÁN CONTRAINDICADOS EN CASOS DE ASMA AGUDA O SENSIBILIDAD BRONQUIAL.