Embarazo y lactancia son dos épocas en la vida de la mujer en que deben tomarse especiales precauciones con el uso de medicamentos.
Cuando una mujer está embarazada, los fármacos circulan de la madre al feto, por lo que debe consultar con su médico antes de tomar cualquier medicamento, ya que pueden afectarle de diferentes maneras, según el tipo y la dosis del medicamento administrado, y dependiendo de la etapa de desarrollo del feto.
Sucede lo mismo durante el período de lactancia, pues los medicamentos que se administran a la madre pueden pasar a la leche y, por esta vía, al niño.
En estas dos etapas de la vida, la terapéutica homeopática presenta muchas ventajas, ya que la mayor parte de los trastornos de salud que las madres o futuras madres suelen sufrir son fácilmente solucionables con medicamentos homeopáticos que actúan eficazmente estimulando de forma natural la capacidad defensiva del organismo y con una absoluta seguridad derivada de la extremada dilución de los principios activos que contienen.