Si no se es diabético, se recomienda la miel o el azúcar candi, que son más completos en componentes; el azúcar blanco sólo aporta dulzor y calorías.
Los edulcorantes artificiales son indicados para los diabéticos, para los niños con lombrices y para las tisanas de aperitivo.
La raíz de regaliz (Glycyrrhiza glabra), que se usa como planta edulcorante, está contraindicada en personas con hipertensión.