Clínicamente, la tos se define como una maniobra respiratoria brusca y explosiva que quiere eliminar el material presente en las vías respiratorias. Consta de tres fases: apertura de la glotis con inspiración, cierre de la glotis con contracción de los músculos respiratorios, y apertura brusca de la glotis con expulsión del aire retenido en los pulmones.
Los receptores de la tos se concentran especialmente en la garganta y en los puntos de ramificación más importantes de las vías respiratorias, pero también pueden encontrarse en los senos, en los canales auditivos, en el esófago, en el abdomen y en los revestimientos del corazón y de los pulmones.
