Esta jornada tiene que servir para concienciarnos, una vez más, sobre la importancia de esta enfermedad y la necesidad de hacer una buena prevención.
Pero, también, tiene que ser una jornada de reflexión y de recuerdo de las personas que nos han dejado y que, además, refuerce la necesidad de ser más solidarios con los afectados. El sida es un problema de todos, que nos puede afectar a todos y, por eso, es importante no desentenderse de él.