La psoriasis es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel, cuyas causas no se conocen exactamente. Tiene un componente autoinmune y hereditario, aunque éste no es un factor determinante, es decir, no es seguro que una persona con antecedentes familiares de psoriasis vaya a desarrollar la enfermedad.
La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, no contagiosa, que puede afectar a cualquier parte del cuerpo, aunque es más frecuente en codos, rodillas, manos, pies y cuero cabelludo.
Aunque la psoriasis puede ser casi imperceptible en las primeras fases, los pacientes suelen comentar la presencia de picores o sensación de quemazón cuando la enfermedad progresa. En particular, la placa psoriásica normalmente aparece al principio sólo como una marca rojiza pequeña, que con el tiempo tiende a aumentar y a hacerse molesta. Entre un 10 y un 30 por ciento de los pacientes con psoriasis también desarrollan una forma de artritis denominada artritis psoriásica.