La cebolla, el ajo, el brécol, las especias aromáticas, el alcohol, las legumbres, por ejemplo, después de ser ingeridos se incorporan al flujo sanguíneo a través de la mucosa gástrica y después son liberados a la saliva y los pulmones. Así pueden prolongar el mal aliento hasta 72 horas más tarde de haber sido ingeridas. Este tipo de mal aliento no se puede eliminar con ningún tratamiento ni ningún producto conocido.
La solución sólo pasa por reducir la ingesta de estos alimentos.