Los asmáticos pueden hacer ejercicio
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LOS ASMÁTICOS NO TIENEN EL EJERCICIO PROHIBIDO
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El ejercicio puede provocar una crisis asmática, pero eso se puede evitar. Los asmáticos no tienen el ejercicio prohibido. Al contrario, hacer ejercicio es aconsejable.
La presencia de asma inducida por el ejercicio puede indicar un mal control de la enfermedad.
Muchos deportistas son asmáticos
Muchos atletas tienen asma inducida por el ejercicio.
Muchos atletas que han ganado medallas olímpicas han sufrido asma inducida por el ejercicio, pero con una ayuda correcta y mucha autodisciplina han resuelto el problema.
En los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992), entre el 8 y el 12% de los competidores eran asmáticos.
¿Por qué el ejercicio puede empeorar el asma?
La causa desencadenante de la crisis es el enfriamiento rápido e intenso de los conductos que llevan el aire a los pulmones. Para evitarlo es muy importante hacer un buen calentamiento y realizar la actividad en ambientes cálidos y húmedos.
Algunos tipos de ejercicio son mejores que otros
Hay diferentes tipos de ejercicio, y cada uno de ellos exige una cantidad diferente de oxígeno. Alguno provoca más silbidos o presión en el pecho que otros.
Generalmente, nadar es mejor que correr. Efectivamente, la natación es uno de los mejores deportes para los asmáticos, porque no provoca excesiva presión pectoral y se practica en ambiente húmedo. En cambio, correr en estadios o hacer "cinta andadora" o bicicleta son ejercicios poco indicados para los asmáticos.
Seis minutos de ejercicio son suficientes para provocar asma; practicarlo en intervalos de menor duración puede evitarla.
Las carreras de relevos o los deportes de equipo son muy indicados para los asmáticos.
En una escuela de Oslo especial para niños asmáticos, los alumnos acabaron siendo capaces de hacer más ejercicio que los que seguían un programa de deportes normal.
Un tratamiento con la base correcta mejora el asma y la tolerancia al ejercicio.
Normas generales para hacer ejercicio
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Tomar la o las medicinas indicadas por el médico antes de la actividad física (en el vestuario antes de cambiarse).
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Realizar un calentamiento prolongado y progresivo.
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Tratar de que el ejercicio se haga a intervalos.
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No realizar ejercicios de máxima intensidad.
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Si es posible, son más beneficiosos los deportes en ambientes cálidos y húmedos.
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Cuando sea posible intentar respirar por la nariz.
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Llevar siempre la medicación broncodilatadora de acción rápida en la bolsa de deporte (aliviadora).
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No cometer imprudencias estando solo o en situaciones de riesgo. Especialmente cuando se realicen deportes de cierto peligro como montañismo, escalada, ciclismo, rafting...
¿Qué se debe evitar y qué no se debe hacer?
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Evitar realizar una actividad física intensa cuando el asma del día a día no está controlada.
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Evitar hacer ejercicio intenso si se tiene una infección respiratoria (catarro, bronquitis...).
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No hacer nunca un ejercicio fuerte si se notan pitidos o se tiene mucha tos.
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Evitar siempre que sea posible los ambientes fríos y secos. Si se tuviera que hacer ejercicio en esas condiciones, usar una mascarilla como la de los cirujanos.
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Evitar hacer ejercicios muy intensos o de mucha duración, especialmente mientras no se haya alcanzado una buena condición física y no se conozcan los límites personales del ejercicio.
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Evitar el ejercicio en ambientes contaminados o con humo.
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Evitar el ejercicio en el exterior en época de polinización intensa.
¿Qué pasa si se inicia una crisis durante el ejercicio?
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Procurar tener calma. Si se han realizado las normas básicas, la crisis no debe ser muy fuerte.
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Dejar de hacer ejercicio.
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Permitir que se pueda respirar bien. Los compañeros no deben situarse alrededor de la persona que tiene el ataque.
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Tomar las medicinas broncodilatadoras lo antes posible.
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Iniciar la respiración silbante. Fruncir los labios como si se fuera a silbar. Este tipo de respiración permite que el aire pueda salir de los pulmones y evita que se respire de manera rápida y superficial, y que el pecho se "hinche".
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Cuando se solucione la crisis, tratar de volver de nuevo a la clase para acabarla si no se está demasiado cansado, pero hacer el ejercicio de manera más suave.
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Si el paciente no se recupera como en otras ocasiones se debe tomar otra dosis de broncodilatador y consultar a un médico o acudir a un centro sanitario.