|
![]() |
En las paredes de la tumba del faraón Menes, que datan del 2821 aC, los jeroglíficos recuerdan que murió por una picadura de abeja. Nadie sabe cómo pervive esta alergia a las abejas, pero las cifras de personas muertas en Estados Unidos cada año (entre 50 y 100) por picaduras de insectos himenópteros demuestran que no remite. | ||