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LA ALIMENTACIÓN DE LOS 0 A LOS 3 AÑOS |
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La lactancia es el periodo que implica más necesidades de nutrientes en relación a los otros grupos de edad. El primer año es uno de los periodos más críticos desde el punto de vista nutricional, con cambios digestivos y metabólicos, y se diferencian claramente dos periodos:
La leche materna es el mejor alimento para los primeros seis meses ya que cubre totalmente las necesidades nutricionales del lactante y tiene una acción antiinfecciosa y antialérgica. Cuando la lactancia natural no es posible se puede optar por una leche maternizada (de fórmula de inicio 1 o de continuación, o leche 2), un producto excelente, aunque por su origen -la leche de vaca-, ha precisado de una adaptación a las características de la leche materna. El aumento de peso y talla son considerables principalmente en el primer año de vida (el peso se triplica) y, en cambio, entre el primer y el tercer año hay un crecimiento, aunque continuo, más lento. El calendario de introducción de alimentos debe ser acordado convenientemente de acuerdo con la edad y estado evolutivo del niño, además de adaptarse a su aceptación o tolerancia hacia un nuevo alimento, algo muy importante. En esta etapa la necesidad de líquidos es tres veces superior a la del adulto y por ello el agua y los zumos deben formar parte de la alimentación del niño. En definitiva, en la alimentación infantil deben cubrirse las necesidades energéticas y de nutrientes y evitar carencias y excesos, ya que un desequilibrio en la alimentación puede comprometer la salud futura. |
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Consejos:
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Autora: Maria Assumpció Roset |